Tome mi
casaca de cuero café y junto a Jessica, Salí de mi casa, nuestros padres nose
dieron cuenta de nuestra salida, mire tímidamente a Jessica y no pude dejar de
preguntarme el porque me era tan atrayente, caminamos por un largo sendero, en
donde lográbamos ver liebres y otro tipo de animales que se asomaban por la
hierba crecida del camino, el paseo fue sereno y tranquilo, no pasaba una tarde así desde que
el amor de mi vida se había marchado de la tierra, le extrañaba y recordaba lo
mal que la pase…y el hueco dentro de mi volvía a abrirse en mi pecho…
Jessica hablaba
mucho para mi gusto, pero no me molestaba, en realidad me sentía cómodo con
ella, mis preocupaciones quedaron de lado cuando sus blanquizcos dientes se
asomaron en una bella sonrisa.
Entramos a un
restaurante en el cual solíamos comer con mi familia en ocasiones especiales,
al entrar note como todos la miraron y después se volvían a mirarme.
Una chica de
corta falda se acerco pidiendo nuestra orden-una hamburguesa con una soda y tu Jessica?- solo quiero algo
de beber- la chica no tardo en traer nuestra orden-en verdad solo beberás
eso?-tengo una figura que cuidar-sonrió, al terminar la comida la mesera nos
trajo la cuenta, ambos estiramos la mano para tomar ver la cuenta y nuestra
piel se puso en contacto por primera vez, el roce fue como tocar nieve, helada
y al mismo tiempo me quemo, la mire atónico por su baja temperatura corporal,
ella se tenso y desvió la mirada de la mía.
Salimos del
lugar en silencio, cuando estuvimos una cuadras alejadas del lugar donde
comimos ella se despidió, camine a paso lento de vuelta a casa, cuando llegue a
esta mi padre y madre veían televisión, el tenia su brazo alrededor de sus
hombros y ella reposaba su cabeza en el del, les di una sonrisa cuando
voltearon y subí a mi cuarto, me acosté, esperando que mis pesadillas cesaran
por esta noche, desde la muerte de Boa mi ex novia no he parado de revivir ese
momento en sueños una y otra vez…
-Mi amor!!,
llegamos tarde a clases- solia venir por mi cada mañana, cuando estábamos en
secundaria, subíamos al auto y nos marchábamos, solíamos ir siempre de la mano,
con nuestros dedos entrelazados, pero esa maldita mañana yo me tarde mas en
salir del auto, ella salió rápido para esperarme en la entrada, ya que estaba
nevando, pero cuando Sali del auto solo escuche el sonido de un auto tratando
de frenar bruscamente, después de eso el grito de mucha gente, me encamine por
entremedio de toda la gente, mi corazón parecía que me saldría por la boca,
pero dejo de latir cuando la vi, tirada en el escarchado piso, llena de sangre,
inmóvil, sin respiración…muerta en el frio concreto…Boa…mi amor.
Mis pulsaciones
se encontraban a mil por minuto, el sudor frio recorría mi cuerpo, estaba
perlado, mire a la ventana, un cielo gris que gritaba que la lluvia llegaría pronto,
una ducha caliente me calmaría, mi padre se había marchado a la consulta ya, mi
madre preparo mi desayuno.
-yunho?, hijo
otra vez esas pesadillas?-se acerco a mi y paso su brazo por mis hombros-
-no se pueden
evitar…si yo…si yo le hubiera abierto la puerta y tomado de la mano como
siempre…-estalle en lagrimas.
Siempre me
culpe de la muerte de Boa, era algo que llevaría por el resto de mi vida.
El timbre sonó,
sacándonos de ese intimo momento, mi madre se encamino asta la puerta de entrada,
la escuche saludar, una voz de una chica llamo mi atención, mi madre entro a la
cocina y con ella Jessica.
Quede impresionado
al verla, porque estaba en mi casa tan temprano?, me despedí de mi madre y nos
fuimos a clases, ella fue en su auto y yo tome mi motocicleta, sabiendo que llovería
luego, pero no importaba, cuando llegamos estacionamos nuestro vehículos y ella
dijo- no es tu culpa- no entendí, así que seguí caminando a su lado, nos
detuvimos en la entrada del edificio y ella repitió.
-ya te he
dicho no es tu culpa, así que deja de pensar tonterías-
A caso leyó mi
mente?- porque dices eso-
-lo siento,
nos vemos-camino velozmente dentro de la casa de estudio-
Esta chica
era extraña, pero me atraía de cierto modo, su rostro, su cuerpo su todo, era
algo que no me era indiferente, y creo que para nadie, por lo visto a los
chicos también les pasaba algo similar a mi o eso podía apreciar en los ojos de
Hyunjoong…

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